martes, 5 de noviembre de 2013

JIN-仁-. Acho, tenéis que ver esta serie

Quiero recomendaros una serie de televisión japonesa; sí, sí, japonesa. Ya sé que los japoneses suelen sobreactuar muchísimo y, de hecho, no me suelen gustar las series o películas que van enfocadas a un público japonés, pero hace ya un tiempo que descubrí una serie que me pareció bastante buena y quisiera compartirla. 

El título original de la serie (o dorama, como prefiráis) es «JIN-仁-», aunque es de sobra conocida como «Jin» y cuenta la historia de Jin Minakata, un neurocirujano que se encuentra en una situación algo difícil, ya que su prometida entró en un estado de vegetativo a raíz de una operación que él mismo realizó, de la que cuenta con pocas probabilidades de recuperarse. Un día nota fuertes dolores en la cabeza y se desmaya. Al despertar, aparece en el Japón feudal; concretamente en el período Edo donde, mientras que intenta volver a su época, se hace hueco en el mundo de la medicina de la época.

   

Aquí tenéis los créditos de apertura

La primera temporada de las dos que se compone la serie está formada por once episodios y está protagonizada por Takao Osawa. Sin embargo, el principal interés de esta serie es su despliegue de medios (algo que, al igual que con la televisión española, pasa con poca frecuencia en las series japonesas); la recreación de la ciudad de Edo es bastante fiel, así como las vestimentas, el uso del lenguaje, higiente, etcétera del que hacen uso los personajes se acerca bastante a lo que podría haber sido en esos tiempos. Además, creo que aglutina cierto valor educativo en términos históricos en cuanto al país del sol naciente se refiere. Yo no sé mucho de historia de Japón, pero para los que sí que sepan, a lo largo de la serie aparecen algunos personajes como Ryōma Sakamoto o Kōan Ogata que supusieron papeles decisivos y de suma importancia para el desarrollo de la época del país en cuestión.


No hay que olvidar de que el apartado musical es bastante bueno

Como decía al principio, los japoneses suelen actuar de una forma que a nosotros, los occidentales, nos rechinar un poco por la enorme sobreactuación de la que estos granujillas de color ¿amarillo? pueden llegar a hacer gala. No obstante, la serie representa a los japoneses, y no a nosotros, por lo que esperéis, en consecuencia, que su forma de actuar se ajuste, más o menos, a su realidad: reacciones algo exageradas, todo les entusiasma enormemente, dan una desmesurada importancia a algunos detalles que para nosotros pasarían inadvertidos, utilización recurrente de primeros planos de miradas poco naturales y uso de la cámara lenta en asociación a la «belleza femenina» o a la «heroicidad masculina» (esto aplicado a la grabación, claro), gestos ortopédicos y falsos, etcétera. Aunque, insisto, según he podido ver, los japoneses actúan de una manera bastante similar en la vida real y en esta serie no ocurre como en otras, donde aún se exagera muchísimo más esta percepción que ellos tienen de la realidad.

Vamos, que la veáis si tenéis interés en la historia de Japón o en la medicina (en esto último ya no sé si es tan fiel a la realidad porque no sé nada de medicina). Para que os hagáis una idea, esta producción puede suponer para Japón lo mismo, o parecido, que la serie «Isabel» en España. También es cierto que esta última incluye mucho relleno de corte sexual e incogruencias históricas; algo que no veréis en Jin, ya os lo digo yo. O al menos, no de manera tan pronunciada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario