jueves, 24 de octubre de 2013

Percepción

Hoy es un día algo especial; para que la jornada de huelga sea más amena, tanto si salís a la calle como si no, os dejo este poema que escribí hará cosa de un mes. Así descanso un poco de las entradas de crítica o anécdotas, que ya toca.

Ayer me senté a contemplar la prematura alborada;
mientras el pájaro batía sus alas,
yo me fijaba en un huevo resquebrajado.
¡Devuélvanme mi tiempo!
Hoy me he arrepentido de una noche que aún no he visto brillar;
he roto el fin sin haber tenido tiempo de justificar el medio,
mas nunca cambia el origen, es estático;
no como esa estrella, que algún día dejó de brillar.
¿Qué hora es?
Mañana despertaré detrás de mi sombra
en un lecho de hojas mustias,
ocres enrarecidos por un reloj que no funciona.
Debí mezclar el presente con el pasado, 
no cambiar el color a ríos de burbujas.
Debí dibujar un futuro incierto,
no un rostro de esmeralda.
Me dijeron que no jugara con la comida,
pero nadie me enseñó a no jugar con el tiempo.

Espero que os guste y que paséis una buena tarde. Por si no habéis leído la entrada que más éxito ha tenido, a pesar de no tener comentarios, aquí podéis hacerlo.

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