martes, 22 de octubre de 2013

El ateísmo está de moda, compadres

Gracias a internet y a las redes sociales, desde hace un año para acá, más o menos, tengo la ¿horrible? sensación de que mucha más gente profesa su supuesto ateísmo de forma abierta, aunque en numerosas ocasiones sea solo por «fardar».

No os penséis que yo soy un devoto cristiano (o de cualquier religión), de hecho, me considero agnóstico. Lo que sí que es cierto que me causa cierto rechazo son las personas que se sientan orgullosas y, especialmente, superiores por el mero hecho de no creer en Dios. Aún más los que creen que solo están el cristianismo, el islam y el judaísmo (y tiro por lo alto). Está bien bromear con Dios, con Alá, con la Virgen o con lo que se quiera; los límites del humor son totalmente subjetivos, y cada uno se limita donde quiere, pero, como ya digo, creo que no es de recibo mirar a todos los creyentes por encima del hombro o al menos en los casos normales, claro, a los que sí que hay que escupir a la cara son a los panfletistas, a los que quieren imponerte su creencia a base de fuerza o que sienten «pena» porque tú no crees en la fe verdadera (esta varía según el creyente, pa’ que veáis). Como no creyente, a mí también me suenan ridículas ciertas manera de entender la fe, pero eso no quita que no entienda que para algunos suponga una gran base de principios y moralidad.

¡Anda, pero si es Concha Velasco!

Es más, las religiones son algo muy interesante, especialmente las que no son religiones en sí, sino que chocan con la filosofía de una manera mucho mayor, pero ese es otro tema. Es por ello que si estoy en una iglesia, intento guardar el respeto que proceda, acorde con la fe que allí se profesa, y lo mismo si estoy en un templo, en una mezquita, etcétera.

Me gustaría que la gente no se tomara el ateísmo como una moda y que se respete al credo ajeno (sin olvidar el humor), que es lo que veo mucho últimamente entre la muchachada de quince o dieciséis años.

1 comentario: